Es una técnica de sanación, cuyos orígenes se remontan al antiguo oriente y también es llamada presión digital.  Su finalidad es regular el cuerpo energético de la persona, permitiendo que  la energía fluya sin obstáculos por todos los canales del cuerpo, para recuperar el equilibrio, la salud y la vitalidad.

Después del tratamiento con digitopuntura podemos sentir un gran alivio y reducción del  dolor, el malestar, el sufrimiento u otros síntomas de enfermedad, regula los procesos de los órganos, hace que seamos más conscientes de nuestro cuerpo y mente disolviendo su separación y sintonizando con nuestro ser.

Sus herramientas son únicamente la punta de los dedos y con ellas se hace presión sobre  puntos que se encuentran distribuidos por todo el cuerpo. Estos son espacios de actividad refleja que se localizan en aquellas zonas donde la piel ofrece la menor resistencia a los impulsos eléctricos.