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EJERCICIOS DE BIOENERGÉTICA.

1.    EJERCICIO BÁSICO VIBRATORIO Y DE TOMA DE TIERRA.

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Uno de los ejercicios fundamentales de la bioenergética es también el mas sencillo y simple. Se utiliza para sentir las piernas mediante las vibraciones que se generan en ellas, a través de la postura para lograr la conexión con la tierra o nuestra base.

Cuando no hay bloqueos entre la parte alta del cuerpo y las extremidades, (es decir cuando la energía fluye libremente de arriba- abajo del cuerpo), la vibración de las piernas es sutil, cuando la vibración es fuerte o grueso (burda) es porque existe algún tipo de bloqueo energético entre la parte mental, racional (parte alta) y nuestra parte básica – instintiva (parte baja).

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Los bloqueos desaparecen con la práctica constante de ejercicios bioenergéticos, que nos permite integrar nuestra parte racional con nuestra parte instintiva, logrando la libertad y gracia de nuestro ser.

 La sensación de contacto entre los pies y el suelo se le conoce como “toma de tierra”

Mediante la “toma de tierra” nos conectamos con el suelo y dejamos de estar “en el aire, o colgados”.

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Tomar tierra es otro modo de decir que una persona tiene sus pies sobre el suelo.

 Puede también entenderse que una persona sabe donde se planta y por lo tanto sabe quien es. Tomando tierra una persona tiene una “posición “es decir es “alguien”. En un sentido más amplio, la toma de tierra representa el contacto del individuo con las realidades básicas de su existencia, la persona esta enraizada en la tierra, identificada con su cuerpo consciente de si misma en su totalidad. Estas cualidades faltan en la persona que se encuentra “en el aire”.

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La toma de tierra permite que la persona “descienda” y baje su centro de gravedad, que se sienta más cerca de la tierra. Y el resultado inmediato es el aumentar su sentido de la seguridad ya no temerá caer, puesto que abandonarse significa perder el miedo de fallar.

Para realizar el ejercicio vibratorio de toma de tierra siga los siguientes pasos:

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·          De pie con las piernas separadas unos 25 cm, los dedos de los pies ligeramente vueltos hacia dentro, a fin de estirar algunos de los músculos de las nalgas. Inclínese hacia adelante y toque el suelo con los dedos de ambas manos, como lo muestra la imagen.

   

·      Las rodillas deberían hallarse ligeramente dobladas. No debe recaer ningún peso en las manos; todo el peso del cuerpo se halla en los pies. Permita que la cabeza cuelgue lo más posible.

·      Respire a través de su boca, con facilidad y profundidad.

Asegúrese de seguir respirando. (Olvídese por el momento de respirar a través de la nariz).

Que el peso de su cuerpo vaya hacia adelante, de modo que se apoye sobre los metatarsianos de los pies. Los talones pueden quedar ligeramente elevados.

·      Enderece las rodillas lentamente, hasta que los tendones de la corva, en la parte de atrás de las piernas, estén estirados.

De todos modos, las rodillas no deberían estar completamente enderezadas o bloqueadas.

·      Mantenga la postura durante aproximadamente un minuto.

·      ¿Esta respirando con facilidad, o contiene tu aliento? No habrán vibraciones si deja de respirar.

·      ¿Siente en sus piernas algún tipo de actividad vibratoria? Si no es así, trate lentamente de doblar la rodilla un poco, y vuelva a enderezarla a la posición original. Haga esto una serie de veces para que los músculos se relajen

·      Las vibraciones, ¿como son? , ¿son finas, o son burdas? ¿Suaves o espasmódicas? En algunos casos la gente literalmente salta del suelo si no puede contener la excitación.

¿Le ha sucedido esto a usted?

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En conclusión la mayor parte de la gente cree que tienen los pies firmemente asentados sobre la tierra, y así ocurre en un sentido puramente mecánico. Vemos que tocan físicamente el suelo, pero ese contacto no es de sentimientos, ni de energía. Sin embargo, no se advierte la diferencia hasta que se ha experimentado personalmente.

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Tomado del libro bioenergética

Alexander Lowen y Leslie lowen.

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